Historia 
1982 - ACTA DE FUNDACION
DISCURSO <> FREUDIANO ESCUELA DE PSICOANALISIS
Se propone un Acto/Acta que instituye una convocatoria, que recoge los efectos de una enseñanza que articula los fundamentos de la posición del analista, y encuentra allí las coordenadas que definen un proyecto de Escuela de Psicoanálisis.
Su nombre: Discurso <> Freudiano, Escuela de Psicoanálisis.
Escuela por que se inscribe bajo los efectos de una obra que crea teoría al nombrar una práctica que se encuentra abierta a una permanente transformación de los presupuestos que fundamentan su discurso.
Discurso que produce efectos —señalados por Jacques Lacan— para reconquistar el campo abierto por Freud en un intento por restaurar la verdad de su descubrimiento, a los fines de restablecer una práctica original que ha nombrado bajo el nombre de Psicoanálisis.
Eje fundamental que sostiene la Escuela —tal como marca el Acta de Fundación de la Escuela Freudiana de Paris en 1964: — es promover una crítica y una denuncia de las desviaciones y los compromisos que amortiguan su progreso y degradan su empleo.
Se convoca en este acto a aquellos que han recibido los efectos de este discurso, y cuyo trabajo en la clínica les permite dar testimonio.
Esta fundación se sostiene en un malestar manifiesto y revelado en el campo mismo de nuestra práctica.
Intenta rescatar la experiencia realizada a lo largo de muchos años en diferentes ámbitos en los que el psicoanálisis, nombrándose freudiano, desplegaba sus desviaciones y confesaba su impotencia.
Quienes se comprometen en esta empresa pueden enunciar en qué estas desviaciones velaron el campo mismo, ya no de su práctica sino de los hechos esenciales de su vida.
...
Era necesario rescatar que toda propuesta que se defina que a sí misma como freudiana, no puede eludir el compromiso de la puesta en causa del estilo de vida sobre el que ella desemboca.
Este rescate nos permite anudar un redoblamiento significante: Freud-Lacan, y efectuar allí el Acto que supone esta Fundación. Otorgándole el marco necesario para
que transcurra el trabajo que la Escuela fuera produciendo en sus diferentes espacios, a partir de una dirección necesaria a los fines de promover el redoblamiento significante puesto en Acto. Ofrecimiento del sostén transferencial, soporte del estatuto del síntoma: que toma en el análisis y en el psicoanalista el testimonio de una insistencia del sujeto en tanto la cuestión fundamental de su ser se revela forcluida en este mismo movimiento. Punto fundamental de una ética que Jacques Lacan nos definiera unida a la función de discurso.
Se trata entonces de propiciar el terreno necesario para que el sentido del retorno a Freud encuentre su verdadera dimensión, tal como Jacques Lacan nos mostrara en su
obra.
Se trata de revelar lo que hay de tajante en la posición de Freud, en su descubrimiento; colocándolo como la incidencia de algo que, surgiendo como una verdadera revelación, sostenga el estatuto de esta dimensión absolutamente nueva que surge como efecto del descentramiento esencial que caracteriza al sujeto.
Propiciamos un retorno al texto freudiano. Esto quiere decir un compromiso de trabajo que dé testimonio de una lectura de la obra de Freud y Lacan.
Si se puede marcar la incidencia de una verdadera transmisión en Jacques Lacan, punto esencial que esta fundación quiere rescatar, es la verdadera pasión que lo anima en su permanente declaración de que en relación a la causa freudiana, —él— está solo para cumplir un trabajo en el campo abierto por Freud. Su tarea de verdadera invención fue revelarnos esta obra recorriéndola hasta posiciones verdaderamente insostenibles para nosotros mismos.
Se trata de recuperar una imposibilidad lógica frente a la impotencia que delata el atrapamiento fantasmático. Sólo sobre este terreno establecido es posible instituir que no hay propiedad simbólica; sólo partiendo de este punto, que instituye en el registro del psicoanalista que el plagiarismo no existe, es posible recuperar en el registro del orden simbólico los significantes esenciales con los que Lacan ha nombrado el texto freudiano.
Volverlos a recorrer —tarea de una vida— es encontrar en ellos los ejes fundamentales que permiten acceder a un trabajo en la clínica, para definir una posición imposible a la que le es necesario encontrar su lógica interna.
Por esto el Acta de Fundación que proponemos, está acompañada por el Acta de Fundación de la Escuela que Jacques Lacan propuso en 1964, escrito que se convierte en verdadero documento de estudio, tal como sus Seminarios y sus Escritos, a los que habría que agregar toda aquella producción relacionada con la Escuela que se ha ido realizando desde la Fundación.
Estos documentos pasan a ser significantes esenciales que se integran a la posición del psicoanalista para recorrer el texto freudiano.
El Acta de Fundación marcaba que el psicoanálisis no tiene hoy nada más seguro para hacer valer en su activo que la producción de psicoanalistas. El Seminario del Acto Analítico fue más allá, anudando la cuestión fundamental de esta producción: psicoanalista producido en la operación psicoanalizante por aquello que incumbe, que ha establecido, permitido, autorizado, las condiciones del Acto al precio de llegar él mismo a soportar la función de desecho: Posición del analista en la cual la cuestión del ser es, ser sin esencia. Sujeto de todo Acto. Sujeto de un discurso, que sólo se concibe dentro de la dimensión gramatical.
Psicoanalista instaurando un Acto en tanto ofrece su garantía a la transferencia y que por efecto de la operación que realiza, vuelve a asistir a la producción de la reducción, en tanto que, al efectuar el acto, sabe por qué él mismo jamás realizará ese acto como sujeto.
Acto como único lugar donde el sujeto se representa como dividido, Acto que implica un redoblamiento significante que permite insertar al sujeto en una cadena donde se inscribe y en la cual la cuestión del goce se plantea como único modo de escuchar la verdad que el psicoanálisis puede decir: $.
Centrar entonces .la clave del goce en la Muerte del Padre, ya que es a partir de allí que se edifica la interdicción de ese goce.
Asesinato del Padre construido en un enunciado de lo imposible bajo la forma del Mito. El Acto revela la función del padre real; esto produce efecto de lenguaje para articular que el goce es podredumbre y que zanjar el enigma de la verdad tal como Edipo, produce como efecto arrojarse al abismo.
Diferencia esencial entre sufrir la castración o ser la castración misma... neurosis, psicosis, aquello a lo cual convendría que un psicoanalista se habitúe. El significante trastocado, atravesado... y la cuestión del Padre... la aceptación de la castración como el precio que el sujeto debe pagar por el reordenamiento de la realidad.
Ser padre es una noción que, mediante un trabajo que se produjo, por todo un juego de intercambios culturales, alcanza el estado de significante primordial, significante que debe lograr su consistencia y su estatuto.
En ambos sexos la procreación se anuda con la experiencia de la muerte, para permitir el advenimiento de la ausencia hasta darle estatuto de ausencia.
Lacan llama a esto la Carretera Principal que polariza, aferra, agrupa en un haz a las significaciones, y las instala en la experiencia.
Esto permite decir que el sujeto se refiere siempre al discurso mismo.
Lacan nos dice que el psicoanálisis debería ser la ciencia del lenguaje habitado por el sujeto y que en la perspectiva freudiana el hombre es el sujeto capturado y torturado por el lenguaje.
Para que el psicoanálisis sea la ciencia del lenguaje habitado por el sujeto, Lacan nos diagramó ya en el inicio de su transmisión, lo que Freud marcó como un verdadero progreso para que su invención encontrara el terreno propicio para desarrollarse en tanto ciencia: Se trata del descubrimiento de que el yo es una cierta imagen que tenemos de nosotros mismos, que nos proporciona un espejismo de totalidad que envuelve al sujeto - verdadero simbólico a construir y a revelar en el análisis— y que devela la necesariedad de una oreja, de un otro oyente.
Nos dice que el análisis de un sujeto sólo puede realizarse con un analista, y esto porque el inconsciente encuentra su articulación en el “yo no soy”, en la ausencia de sentido, en el surgimiento de una posición siempre inexistente que ha devenido pura ficción.
Por esto nos aporta sus síntomas como manifestación de verdad.
¿Y el Ello freudiano? en el “Yo no pienso”.
Entre la instancia de la castración y un blanco, un vacío, la repetición significante como pérdida de goce... como un simbólico a construir que instituye el no hay relación sexual y cuyo efecto es $. Sujeto como efecto del corte que está ligado —en tanto operación del corte—, a la caída ineludible del objeto “a”.
Lacan dice: les propongo un axioma inexorable: la conjunción de la satisfacción sexual y de la repetición. Entre la satisfacción obtenida y la repetición perseguida. . . en tanto repite la escena edípica, como la repetición de un acto imposible, el discurso de la Ley, con el que el hombre se castiga, en nombre de esa deuda simbólica que no cesa de pagar cada vez más con su neurosis.
Estos son nudos que dirigen nuestra clínica. La cuestión de la transmisión abre el espacio para crear las vías del funcionamiento de Escuela y ejecutar en lo administrativo los lugares necesarios para hacer posible que cada uno de aquellos que se nombran psicoanalistas dé testimonio de su experiencia, estando en condiciones de probar que es un analista responsable.
La Escuela se compromete a crear los lugares necesarios para dar marcha a la declaración de ser analista de la Escuela. Porque para quien quiera devenir analista su compromiso se juega con el analista de su elección. Ningún jurado, ninguna comisión estará en conocimiento de esta empresa. El analizante es libre de elegir a su analista.
La candidatura a la Escuela exige una selección. Planteamos en un primer período la entrada a la Escuela donde un análisis no es exigencia pero sí es deseable, ya que el psicoanálisis tiene efectos sobre toda la práctica del sujeto que se comprometió en él.
Para que la transmisión sea posible Lacan parte del hecho de pensar la enseñanza sólo a partir de la transferencia de trabajo, señalando que los diferentes espacios de la Escuela no fundarán nada, si ellos no reenvían a esta transferencia.
Discurso <> Freudiano, Escuela de Psicoanálisis, enfrentada al real que supone la muerte de Jacques Lacan, funda dicha transferencia en este hecho paradójico:
nuestro soporte transferencial lo constituyen los textos que Sigmund Freud y Jacques Lacan nos legaran... lugar del maestro, lugar del analista... lugares a los que es necesario otorgar estatuto de ausencia para que el orden significante siga su ronda, en los términos de una producción, tal como el trabajo del inconsciente que es inagotable.
Queda abierto así este espacio para dar cuenta ante otros del mensaje freudiano nombrado por J. Lacan: ...no se puede esperar nada más del psicoanálisis que lo que allí se pone... lo que tú quieras cuando seas psicoanalista no irá, nunca, más lejos que allí donde él pueda conducirte... no basta que tú seas según la formula clásica, perfectamente claro en tus relaciones con tus pacientes; es necesario también que puedas soportar tus relaciones con tus pacientes, es necesario también que tú puedas soportar tus relaciones con el psicoanálisis mismo.
De esto la Escuela hace su eje directriz.
Que al aplicar S (A) a AE. Esto da E. Eso puede indicar que un psicoanalista siempre tiene que poder elegir entre el psicoanálisis y los psicoanalistas...
La Escuela espera testimonios de este vaivén...

